SER EMPRESARIO EN ARGENTINA

18/09/2020

-¿Así que piensa que el dinero es el origen de todos los males?- inquirió Francisco d´Aconia, industrial del cobre- ¿Se ha preguntado alguna vez cual es el origen del dinero? El dinero es sólo un instrumento de intercambio que no puede existir a menos que existan bienes y personas capaces de producirlos. Es la forma material del principio según el cual quienes deseen tratar con otros deben hacerlo mediante transacciones, entregando valor por valor. No es instrumento de pordioseros, que exigen llorando el producto del trabajo ajeno, ni de saqueadores que lo arrebatan por la fuerza: el dinero se hace sólo posible gracias a quienes producen. ¿Es eso lo que considera malvado? De la obra de Ayn Rand “El Nuevo Intelectual”.  

 

Un empresario es aquella persona que, de forma individual o colectiva, fija los objetivos y toma las decisiones estratégicas acerca de las metas, los medios, la administración y el control de las empresas, y asume la responsabilidad tanto comercial como legal frente a terceros. El empresario es la persona física o jurídica, que con capacidad legal y de un modo profesional combina capital y trabajo con el objetivo de producir bienes y/o servicios para ofertarlos en el mercado, a fin de obtener beneficios. Se puede sugerir que en el rol del empresario se encuentran tres funciones distintas: la de propietario, capitalista o financiero; la de gerente o administrador; y la de emprendedor o innovador, o sea que asume riesgos. A propósito, el diccionario de la lengua española dice; Emprendedor: Activo, resuelto, osado, decidido, industrioso, animoso, dispuesto, enérgico, atrevido, expeditivo, celoso, cumplidor, ligero, trabajador, solícito. De alguna manera señala las características naturales de la persona que se anima a la aventura de iniciar una actividad propia, con todo lo que ello representa.

 

En nuestro país el empresario o emprendedor es visto por el Estado y buena parte de la Sociedad, tenga la magnitud que tenga,  en el mejor de los casos, como una persona afortunada, que ha tenido suerte. Pocos aprecian el riesgo que corre, la soledad que vive, su presión continua, las decisiones difíciles, los días sin dormir, la recaudación impositiva que genera, los golpes emocionales y como en cualquier momento pierde todo. Muchas veces sufrir la incomprensión de su propia familia y la hostilidad de muchos. Está sólo a la hora de las grandes decisiones. Cuando hay que elegir entre poner su casa en garantía para renovar el préstamo bancario o que le corten la liquidez, cuando hay que prescindir de empleados amigos porque las ventas se han desplomado, cuando hay que hacer una ampliación de capital para comprar nuevas maquinarias. Son los momentos de soledad profunda, nadie puede entenderlo en su entorno porque no es problema para ellos, es suyo.

 

Trabaja las 24 horas y siete días a la semana, no importan las horas presenciales, porque no puede desconectar, no le dejan desconectar. Tampoco lo van a ayudar, su fracaso producirá en muchos casos mayor alborozo que pena. AFIP, sindicatos, municipios, entes reguladores, autoridades económicas, difícilmente se acercarán para acompañarlo, protegerlo o alentarlo en sus contratiempos cotidianos, que por otra parte nunca faltarán. Vendrán en la búsqueda de su porción, sin miramientos, sin atenuantes, porque el emprendedor según su mirada gana dinero, se enriquece, formando una elite superior que debe sostener a los que menos tienen, no importa por que motivo, cubriendo la incapacidad administrativa de un Estado sin idea clara de generar el desarrollo económico de un país rico y generoso por naturaleza, empantanado en la retórica del enfrentamiento político, la mediocridad y la disgregación social.

 

Para finalizar y en nombre de los auténticos empresarios y emprendedores, pido que no nos asocien ni lleven confusión a la gente, tampoco nos ofendan ni subestimen, llamando “empresario” a individuos quienes cubiertos bajo ese velo hacen sus negocios enriqueciéndose ilegítimamente, en connivencia con funcionarios de turno en oscuras asociaciones que saquean el patrimonio nacional.  

 

A.K.

Una visión independiente de todos los temas y pensamientos


CHINA EL NUEVO SOCIO ECONÓMICO DE LA ARGENTINA

04/09/2020

“Interesante en la faz comercial, comprometida en la ideológica”

 

La creciente relación política y comercial con China señaló a fines de julio un nuevo y polémico capítulo que resultaría cerrar un acuerdo para exportar cerdos, acuerdo que podría generar 4.000 millones de dólares, aunque con polémicas, es más que probable que ese negocio se cierre en la posible visita del Presidente a China a fines de año. Este es solamente un mínimo ejemplo del estrecho vínculo entre ambos países. El 85% de las exportaciones de carne, el 63% del total de las divisas que ingresan por comercio exterior y el 45% de las reservas del Banco Central, revelan hoy el nivel de importancia en la relación con el país asiático. De esta relación en ciernes aunque con futuro muy amplio, debemos destacar el hecho inédito de que una bandera argentina flameó en el espacio exterior en el mes de mayo, cuando un satélite del gigante asiático la llevó de paseo. No creo que ni en las extremas fantasías de su creador alguna vez hubiera cruzado semejante acontecimiento.

 

Con datos recopilados del semanario Noticias, de la Editorial Perfil, podemos decir que; desde el comienzo de la pandemia China despachó más de 35 vuelos y tres buques con insumos médicos a Argentina. Solo de los aviones se calculan que llegarán, para cuando se completen todos los viajes, casi seis millones de barbijos, 83 mil antiparras, 700 mil máscaras faciales y 12 millones de pares de guantes descartables, que le saldrá a Argentina casi 60 millones de dólares, un precio menor al que costaría en el mercado y con una celeridad mayor. La pregunta inevitable es: ¿podría el país haber afrontado la crisis pandémica sin la ayuda de China? Y a ese interrogante se suma otro, el que atormenta, desde el principio de los tiempos, a los Estados menos desarrollados cuando se relacionan con uno mucho más poderoso: ¿qué pedirán o exigirán a cambio?

 

Hoy China es nuestro principal socio como inversor, como banquero y como mercado comercial. En Neuquén hay un Observatorio del Espacio Lejano, de China. Lo construyeron para cuando manden un hombre a la Luna, en 2040. El Banco ICBC, del país asiático, y el Banco de China ya funcionan en Argentina. COFCO, de origen chino, ya es la mayor cerealera del país. Tiene una gran base en Rosario, Santa Fe, clave para la provincia. La planta solar N°1 en la actualidad es de la empresa ¨Power China” está situada en Jujuy y es la mayor planta solar del continente. En Santa Cruz inversores chinos levantaron dos hidroeléctricas. Una se llama “Néstor Kirchner” por el acuerdo con China en 2004. Además, la petrolera china SINOPEC ya llegó a ser segunda en su rubro después de YPF. En el área financiera, en agosto se renovó el swap con China. Es clave: el 45% de las reservas del Central son del préstamo oriental.

 

A simple vista la relación comercial entre los dos países puede ser complementaria y duradera, China necesita alimentos, Argentina tecnología y aquello que el país no produce o le resulta muy costoso producirlo, lo cual no significa que nuestras divisas de intercambio se malgasten en baratijas y que perjudiquen abiertamente a nuestras propias industrias. Nuevamente el factor de administración y control, donde generalmente hacemos agua, debe estar en manos honestas y calificadas, en procura de salvaguardar celosamente los intereses nacionales. Asimismo debería quedar bien en claro que una activa y dinámica relación comercial y cultural no debería implicar el compromiso de adhesión ideológica, manteniendo las distancias correspondientes y preservando nuestros principios democráticos y republicanos lejos de toda negociación. La relación de un socio comercial importante de ninguna manera significa ceder el control del terreno propio ni abrazar sistemas políticos que nos son ajenos.

 

AK