EN LO SIMPLE TAL VEZ ENCUENTRES LO MEJOR

24/09/2021

De todo lo malo que nos dejó la pandemia, probablemente decante algo bueno y distinto en nuestra forma de pensar y actuar, una valoración diferente de las cosas, encontrando un camino más sencillo hacia aquello que llaman felicidad, que no es ni más ni menos, el resultado del concepto y la visión con las cuales evaluamos las cosas. La autora del libro; “An Ordinary Age” (Una Era Ordinaria), Rainesford Stauffer, nos dice que deberíamos dar un paso atrás y examinar nuestra necesidad de logros extraordinarios y descubrir que cosas más ordinarias podrían aportar plenitud a nuestras vidas.  

 

La presión por destacar nos acosa a todos. Aunque no queramos realmente ese trabajo, ese cuerpo, ese auto, ese viaje o esa cocina, somos conscientes de la atención que reciben quienes los tienen. Y puede que nos sintamos mal por no tenerlos nosotros. Incluso durante una pandemia. No importan las desigualdades estructurales que hacen que tales adquisiciones sean imposibles para tantos o el hecho que el sistema de valores que hay detrás de tales deseos pueda ser cuestionable, seguimos anhelando más. A menudo, queremos lo que creemos que deberíamos querer, y eso nos distrae de averiguar qué es lo que realmente queremos, cuando estamos libres de influencias externas. Aunque esta presión no discrimina por edad, es especialmente fuerte en las mentes de los adolescentes y los jóvenes. Cuando se supone que estás descubriendo todo y viviendo los mejores años de tu vida, la voz interna que te recuerda que no eres suficiente, tiende a hacerse muy fuerte. Stauffer explora en su libro lo que significa ser “ordinario”. Dice que lo “ordinario es lo que te hace sentirte realizado y lo que te reconforta”.

 

“Ordinario” y “extraordinario” serán cosas diferentes para cada persona. Se trata de cómo nos sentimos. Lo ordinario es lo que te hace sentirte realizado y lo que te da comodidad, más que lo que crees que debes perseguir o buscar. Se trata de sentirte suficientemente bien con lo que uno es, en lugar de vivir en un estado de constante optimización o mejora de uno mismo. Las acciones simples que aportan sustancia a la vida son por ejemplo; los paseos, el disfrute de la naturaleza, las conversaciones con amigos, el placer de la música y la lectura, los espacios de serena reflexión, el aporte solidario a quienes necesitan de tu palabra o tu asistencia. Tienes que hacer el duro trabajo de sentarte contigo mismo y darte cuenta de que eres suficiente tal y como eres, en lugar de mirar hacia fuera y aprender qué es lo que se supone que tienes que perseguir y averiguar.

 

La idea de simplemente ser, es realmente importante. Tenemos tan pocas oportunidades de ser, simplemente, y esto comienza cuando somos niños pequeños y continúa a lo largo de nuestra vida. Se supone que siempre tenemos que optimizarnos, mejorar, pensar siempre en lo que vamos a hacer a continuación. Sin embargo, la ordinariez no tiene por que oponerse a tener grandes sueños y una visión de la vida. Considerar el valor de tu yo o tus yoes “suficientemente buenos” puede ayudarnos a orientar las necesidades y deseos reales que tenemos. Simplemente necesitamos el espacio y los recursos para que esto ocurra.

 

Por otra parte, hay algo tan poco valorado sobre el crecimiento personal en relación con las personas y las comunidades que nos importan. Existe la idea de que primero tengo que averiguar todo sobre mi, y que voy a conocerme profundamente y a tenerlo todo bajo control, y solo entonces, podré abrirme realmente a otras personas, ya sea en una amistad, en una comunidad más amplia, en una relación romántica o en alguna combinación de estas cosas. La autonomía personal es importante para el desarrollo, pero de alguna manera hemos olvidado la otra cara de la moneda. Necesitar a la gente y necesitar apoyo no son defectos de carácter. Son cosas profundamente ordinarias que nos hacen seguir adelante y, en muchos casos, revelan nuevas partes de nosotros mismos que nos ayudan a convertirnos en quienes somos.

 

Simplemente un aporte a la reflexión, de la mano de la joven periodista y escritora; Rainesford Stauffer de Kentucki (USA) para los nuevos tiempos.

 

A.K.

Una visión independiente de todos los temas y pensamientos


ANGELA MERKEL

10/09/2021

-modelo de liderazgo del cual estamos carentes-

 

Es verdad que las dirigencias en el mundo están cada día más faltos de estadistas, individuos con valores que sean ejemplos de personalidad y conducta, provistos de patriotismo y vocación de servicio para enaltecer la Nación, bregando por la seguridad y el bienestar de sus pueblos. Tristemente por el contrario, abundan los déspotas, autócratas y sedientos de poder eterno, cruentos y engañosos, con el único objetivo de satisfacer sus ambiciones llevando adelante doctrinas perversas, que no hacen más que lacerar, limitar y someter a sus propios conciudadanos. De manera que resulta oportuno conocer las características personales de esta científica alemana de 67 años, a quien en el año 2020, la revista Forbes la nombró la mujer más poderosa del mundo por decimocuarta ocasión, según el listado anual de la publicación, quien justamente es un modelo opuesto al planteado: Ángela Dorothea Merkel.   

 

Los alemanes la eligieron para dirigirlos, y ella dirigió a 80 millones de alemanes durante 18 años con competencia, habilidad, dedicación y sinceridad. Ella no dijo tonterías. No apareció en los callejones de Berlín para ser fotografiada. Fue apodada “La Dama del Mundo” y fue descrita como el equivalente de seis millones de hombres.

 

Durante estos dieciocho años de liderazgo de la autoridad en su país, no se registraron transgresiones en su contra. No asignó a ninguno de sus familiares a un cargo en el gobierno. Ella no afirmó ser la creadora de glorias. No recibió pagos millonarios, ni nadie animó su actuación, no recibió cartas ni juramentos, no luchó contra los que la precedieron.

 

Hace pocos días, Merkel dejó la posición de liderazgo del partido y se lo entregó a quienes la siguieron (el 26 de septiembre habrá Elecciones Federales en Alemania, elegirán 709 diputados del Bundestag y el nuevo Canciller, para el período 2021-2025), y Alemania y su pueblo alemán están en la mejores condiciones de todos los tiempos.

 

Alemania se mantuvo como un solo cuerpo despidiéndose de su líder, un físico químico que no fue tentado por la moda o las luces y no compró bienes raíces, autos, yates y aviones privados, sabiendo que ella es de la antigua Alemania Oriental. Dejó su puesto después de dejar Alemania en la cima. Ella se fue y sus familiares no reclamaron ventaja. Dieciocho años y nunca cambió de vestuario. En una conferencia de prensa, una periodista le preguntó a Merkel: notamos que estás usando el mismo traje, ¿no tienes otro? Ella respondió: “Soy una empleada del gobierno y no una modelo”. En otra rueda de prensa, le preguntaron: ¿Tiene sirvientas que limpian su casa. Le preparan la comida, etc.? Su respuesta fue: “No, no tengo sirvientes y no los necesito. Mi esposo y yo hacemos este trabajo en casa todos los días” Entonces otro periodista preguntó: ¿Quién lava la ropa, tú o tu marido?. Su respuesta: “Yo arreglo la ropa, y mi marido es el que maneja la lavadora, y suele ser de noche, porque hay luz eléctrica y no hay presión, lo importante que lo hacemos a gusto” Cuenta los posibles inconvenientes para los vecinos, afortunadamente la pared que separa nuestro departamento de los vecinos es gruesa, ella les dijo: “Esperaba que me preguntaran por los aciertos y fracasos en nuestro trabajo en el gobierno”. La Sra. Merkel vive en un apartamento normal como cualquier otro ciudadano. Vivió en él antes de ser elegida canciller de Alemania. Ella no lo abandonó y no es dueña de villa, criados, piscinas ni jardines. Merkel, una genuina hija de Dios, la ahora ex canciller de Alemania, dejó ¡La economía más grande de toda Europa!

 

Los políticos deberían ser ejemplos de principios y conductas, no privilegiados del Estado, muy tristemente esto está desvirtuado. Lo que alguna vez significó un alto honor servir en representación de los intereses de una nación y el bienestar de sus ciudadanos, queda hoy, en general, en manos inmerecidas y bajo pensamientos inconsistentes. Honestamente, observando el universo, parece una utopía pensar que el ejemplo de Ángela Merkel sea una ruta para inspirar a los cuadros políticos de los  países.

 

AK